—Pero solo a ti se te ocurre comprar un vestido así en pleno invierno niña.—regañó la señora Sánchez al ver la prenda que su hija había comprado para asistir a la fiesta de navidad del CUT.
—Madre no sé quién puede llegar a entenderte. Primero me dices que me vista como una mujer, y cuando lo hago, siempre encuentras algo malo en mi.—dijo malhumorada Alex, que estaba más que fastidiada por el hecho de que su plan de venganza económica contra su madre había fracasado.
—Yo no digo que esté mal, A