El ambiente se relajó, el saber que Kloe después de todo tenía la razón le aliviaba mucho, pero faltaba pasar el trago más amargo: Robert.
Los chicos se marcharon luego de media hora de animada charla, y momentos después apareció Vicenzo esbozando una sonrisa.
—¡Realmente me dejaste sorprendido!—exclamó.—Pero a pesar de eso, me sigues gustando, tú género no cambia nada las cosas Alex.—le dijo guiñándole un ojo.
—Pues me mantengo en la misma postura, pero lo tendré en cuenta.—comentó Alex en ton