De repente, los cuerpos de la pelirroja y de Lord Kyrios comenzaron a flotar en el aire, elevándose lentamente. El pánico y el terror se apoderaron de Melissa y Seraphina al presenciar este fenómeno.
—¡¿Están flotando?!—exclamaron al unísono, sus voces llenas de incredulidad—. ¡El enemigo nos castigará por esto!
El fragmento de metal vampírico, suspendido en el aire junto a ellos, se partió por la mitad con un crujido ominoso, enviando chispas y destellos de energía inestable por todo el depart