Adrián:
Ha amanecido.
Hace un día precioso en Madrid. No hay una sola nube en el cielo, los pajaritos cantan…y Daniel Montero está desnudo y sexi, justo a mi lado sobre la cama de habitación.
Pestañeo un para de veces, para ver si así desaparece, pero no lo hace.
Su cuerpo duro, bronceado y salvaje continúa reposando sobre mi colchón.
Arrugo el entrecejo.
Anoche después de que él se marchara de la fiesta, yo continué bebiendo hasta que se acabó todo. Me pedí un Uber, me vine a casa y en algún m