Capítulo 36: Proteger el corazón de una inocente.
—Alondra, ¿es verdad lo que dice este informe? —pregunté, mientras mi corazón bombeaba aceleradamente y leía el documento una y otra vez, de principio a fin.
Era la mejor noticia que había recibido en mi vida.
—Es verdad, tío Matute. ¡Voy a tener un hermanito! —exclamó la pequeña Strella.
Al escucharla, dejé de respirar por un momento y me concentré en Alondra, quien me miraba con una radiante sonrisa que parecía disipar todas mis dudas.
«¿En serio ella va a tener un hijo mío?»
—Sí, Matute, est