Cuando la enfermera se marchó de mi habitación, moví con cuidado mi otra mano, la cual estaba conectada al suero. Logré acariciar suavemente el cabello de Matute.
Él ha demostrado de múltiples maneras que su amor por mí es genuino y estoy inmensamente feliz de haberlo encontrado. Llegó en el momento justo y me rescató de la oscuridad en la que me encontraba.
Estoy consciente de que, de no haberlo conocido, posiblemente estaría muerta o en prisión. Pero él me ha brindado una nueva oportunidad, u