Capítulo 35: Un amor tan inolvidable.
—¿Mami, me das permiso de salir con mi tía? —preguntó la pequeña, haciendo ojitos a Alondra, cuya mirada se llenó de cariño al escucharla.
—Por favor, cuídala —respondió ella con una suave sonrisa en el rostro, denotando ternura y confianza en Ana.
—Sí, por supuesto. La traeré de vuelta en unas horas —aseguró Ana, tomando la manita de Strella y encaminándose hacia el auto con ella, quien reía emocionada.
—Creí que querías pasar tiempo con ella —comenté, acercándola a mis brazos.
—Sí, pero... qu