Paciente, ¿atrapado?
Cuando Azabach soltó esa frase, ambos hombres se sintieron incómodos, en especial Damien, que al instante cubrió la boca de la atrevida joven y reclamó avergonzado.

—¿Qué carajo estás diciendo? Tú y yo…

Al notar que entre ellos había complicidad, Ashal dijo un tanto divertido.

—Interesante, jamás pensé que ustedes dos se llevaran tan bien. —Luego se dirigió a Damien y señaló con cierto resentimiento—. Es más, me sorprende saber que te interesen otras mujeres además de mi esposa.

Avergonzado
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP