Azabach llegó a la habitación de Damien para contarle sobre la llegada de Ashal, pero, al entrar, sintió escalofríos al descubrir que no había rastros de él.
—¿Dónde está Damien? Acaso él…
Imaginando lo peor, salió apresurada para buscarlo entre las habitaciones. Como en ese momento había demasiados soldados resguardando la clínica, contuvo sus ansiosos impulsos y comenzó a caminar lentamente para evitar levantar sospechas.
«¡Con un carajo! ¿Dónde te metiste, Damien? No creo que hayas sido ca