La intromisión de Damien sorprendió a ambos, en especial a Azabach, que no entendía a qué se refería con la frase “capaz de matar a su propio hermano”. En tanto, Ashal resopló de fastidio, para después defenderse.
—No sé por qué sigues acusándome de la muerte de Ovidio, ya te dije que jamás me atreví lastimar a mi propia familia. —Luego se dirigió a Azabach y continuó diciendo—. Sobre el paradero de tu padre, él está resguardado en una casa de seguridad ubicada a las afueras de la ciudad, junt