XXIV.- Un instante increíble luego de una discusión.
— ¡Vaya! y pensar que no quería aceptar que jugabas conmigo – expuso con desdén.
—Yo nunca he jugado contigo – dijo en un gruñido.
—Es el eufemismo con el que me refiero a la manipulación a la que me has sometido desde que has vuelto – esta vez reprochó directamente.
—¿Qué manipulación, si te dije que iba a reclamar a Natalia, no a quitártela? – Andrea no supo qué decir. —En cuanto a lo que llamas mi segunda desaparición, fue el tiempo que necesité para organizar la reunión familiar – abrió la