XXVII.- Extraña convivencia.
—¡Que tiemble el mundo: llega Natalia Rossi! – Andrea alzó la vista del periódico que estaba leyendo y, como de costumbre, ver a Vittorio con la niña en brazos le cortó la respiración.
Le tocaba a él ocuparse de la rutina matutina de la niña, que dedicaba sus mejores sonrisas a su padre, que era precisamente en lo que Vittorio se había convertido en el mes que llevaban juntos en la casa de Manhattan Beach. Un mes durante el que se había convertido no solo en un padre modelo, así como en un anfi