Capítulo 100.
Bastián baja del vehículo para trasladarse hacia el laboratorio del Dr. Lucian Maleck con cara de pocos amigos, la chica de recepción se levanta con una sonrisa y ni siquiera la nota de hecho ignora sus gritos de alto al atravesar las puertas hacia un espacio restringido encontrando al buen doctor sumido en sus quehaceres.
— Necesito pedirte que dejes de hacer lo que sea en lo que trabajas para que me atiendas – le saca el seguro a la pistola.
El hombre salta en el sitio asustado, desconcerta