Cuatro meses luego…
— ¡No quiero un vestido blanco Ana! – la morena mira a su amiga ofendida por completo.
— Discúlpame, pero Ángela…
— Tengo siete meses de embarazo, los tobillos hinchados y un humor de perros Ana Blechman – la señala con el dedo índice — dudo que sea buena idea llevarme la contraria – advierte sutilmente una mujer que desde hace cuatro meses resurgió de sus propias cenizas como el ave fénix — y respecto a mi madre… pues, descansa en paz y dejémosla ahí - la chica niega