70. CONTINUACIÓN
Al llegar a su puesto de trabajo su jefe no estaba. Sofía se sentó en silencio, evitando el contacto visual con los guardias que la observaban incrédulos. El murmullo y las miradas persistentes la hacían sentir incómoda y ansiosa. Se preguntaba si había hecho lo correcto al ceder ante las expectativas de su jefe y cambiar su forma de vestir.
Corrió al baño a mirarse si tenía algo en su rostro al ver que ellos no dejaban de mirarla y sonreír. Pero no, todo estaba bien, ¿entonces qué pasaba? Al