45. ENFRENTANDO AL SR. LÓPEZ
El señor López se quedó mirando a Fenicio. No, no había pensado jamás que su inocente Sofía pudiera dedicarse a ese tipo de trabajo. No, ella no haría una cosa como esa, ¿o sí? Ahora se daba cuenta de que a pesar de los años que llevaban trabajando juntos, no conocía absolutamente nada de la vida personal de su asistente. ¿Y si era ella?
—Puede ser, puede ser. Pero si es así, ¿fue conmigo que estuvo o tendría una cita ella allí con alguien más?
—Es una buena pregunta —dice Fenicio. —Pero no