El gran baile no sería solo un evento social; sería el telón de fondo de un drama que pondría al descubierto los pequeños y grandes secretos.
Lady Sabina hizo su aparición con una sonrisa que iluminaba la estancia, envuelta en la última moda de la alta costura real, entrando como si ya fuera la soberana indiscutible de todo lo que la rodeaba.
—Me llamaste, mi Lord —preguntó con una voz que destilaba una dulzura inusual.
—Así es. Quiero que se prepare todo para nuestra mudanza a la mansión Ca