273. EL INICIO DEL PLAN
Lady Sabina asintió, su mente ya maquinando las posibilidades. Quería pedir los certificados para ver el suyo, Lady Sabina Cavendish, al fin ese apellido sería legalmente suyo, pero se contuvo.
—Será un evento sin igual —dijo ella, ya soñando con el esplendor venidero—. Y yo estaré a tu lado, asegurándome de que todo sea perfecto.
Lord Henry asintió, ocultando sus verdaderas intenciones detrás de una máscara de complacencia. La justicia estaba en marcha, y Lady Sabina, sin saberlo, había ace