213. CONTINUACIÓN
Fenicio miraba a los dos hombres idénticos que tenía delante de él tratando de encontrar algo que los diferenciara. Dejó que discutieron entre ellos.
—¡Tú hija! ¡Sabes muy bien que no lo es, no lo es! —gritó el otro saltando encima del primero, siendo detenido por los demás guardias a una señal de Fenicio. —Te lo dije desde que Victoria anunció el embarazo que Sofía era mía. Pero no me quisiste creer.
—¿Y por eso te confabulaste con los Cavendish para asesinar a nuestros padres y hermanos? —p