Lo que Sofía no sabía, es que eran Delia y Carlos, la ex esposa y el ex amigo de su jefe, vestidos elegantemente y con una sonrisa en sus rostros. El corazón del señor López se detuvo por un momento al verlos frente a él, sonriendo como si no hubiera pasado nada. El dolor y la traición que había creído superar de repente volvieron con fuerza, envolviéndolo en una tormenta emocional.
El corazón del señor López comenzó a latir más rápido al ver a Delia, su antiguo amor, y a Carlos, su ex mejor