Denn Stuart
—Promételo —insisto, rodeándola con mis brazos.
Su pequeño cuerpo se acopla al mío como si siempre hubiera pertenecido ahí. La estrecho con cuidado, aspirando su aroma, intentando transmitirle la seguridad que me nace desde lo más hondo de mi corazón.
—Deja de luchar contra lo que sentimos, Mariana —murmuro antes de besar su cabello—. No sigamos permitiendo que otros se entrometan en nuestra vida.
Ella suspira, tensa apenas un instante.
—Es tu padre, Denn…
—Mi padre —la interrumpo