Mariana Carbajal
La luz del amanecer se cuela tímida entre las cortinas, pintando la habitación de tonos suaves. Despierto despacio, consciente primero del calor a mi lado antes que de cualquier pensamiento. Denn sigue dormido, su respiración tranquila, una mano aun descansando sobre mi cintura como si incluso en sueños se negara a soltarme.
Lo observo unos segundos, en silencio. Sin la tensión del día anterior, su expresión parece más joven, más cercana al recuerdo de aquel chico que alguna ve