Denn Stuart
La noche ya se había adueñado de la ciudad cuando decidí que ya había tenido suficiente de no saber nada de ella. Conduje directo a su edificio después de despedirme de mi madre, quien me había obligado a ir a casa para una cena familiar.
¿Cómo negarme a sus peticiones? Es la única que logra doblegarme.
Sin embargo, pasé toda la cena lidiando con la incomodidad de las miradas cargadas de reproche que me lanzaba mi padre. Me esforcé por ignorarlo; sabía perfectamente que no se atreve