Denn Stuart
El automóvil se detiene frente a la enorme mansión iluminada como si fuera una escena sacada de un sueño. Luces doradas adornan el jardín, música suave se filtra desde el interior y decenas de autos elegantes ocupan la entrada.
Catalina baja primero.
Su vestido oscuro se mueve con elegancia mientras acomoda el antifaz sobre su rostro. Cuando se gira hacia mí, su sonrisa es la de alguien que está disfrutando demasiado todo esto.
—Relájate —dice al notar mi expresión tensa—. Pareces u