Mariana Carbajal
Cierro la puerta del departamento y apoyo la espalda en ella, dejando caer el bolso al suelo. El silencio me envuelve de golpe, pesado, casi cruel. Recién ahora me permito respirar hondo.
No fue cobardía. Fue miedo de volver a caer en lo mismo de siempre, aunque Denn diga que puso un hasta aquí a Cristina esa chica es difícil porque esta acostumbrada a obtener lo que quiere en su vida.
Camino hasta la ventana y miro la calle desde arriba. El auto de Denn ya no está. Saberlo me