Mariana Carbajal
Lo esperé.
No sé cuánto tiempo pasó exactamente, pero recuerdo haberme sentado en una de las sillas junto a la pared, con las manos entrelazadas sobre el regazo, mirando la puerta cada vez que se abría. Cada vez creyendo que sería él. Mientras Raquel y Patrick guardaban silencio a mi lado.
Nunca lo fue.
Cuando finalmente lo vi al otro lado del salón, hablaba con su madre. Cristina estaba a su lado, demasiado cerca, demasiado cómoda. Él asentía, serio, como si cargara un peso in