Denn Stuart
La encuentro esperándome junto al ascensor, con el bolso colgado del hombro y la mirada fija en la puerta metálica, como si temiera que alguien más apareciera antes que yo.
—¿Lista? —pregunto al acercarme.
Ella se gira. Por un instante vuelve a ser la Mariana de siempre… la que conoce cada una de mis expresiones.
—Más que lista —responde.
Entramos al ascensor. Las puertas se cierran y, por primera vez en todo el día, el mundo queda afuera. El silencio es cómodo… pero denso.
—Vi a Cr