Mundo ficciónIniciar sesiónLa luz de la luna italiana se filtraba por las contraventanas de madera, dibujando franjas de plata sobre la cama de hierro forjado. Lucas dormía con la profundidad de un hombre que finalmente había encontrado su tesoro; tenía una mano protectora extendida sobre el vientre de Ava, sintiendo el calor de su hijo, y la otra rodeando con posesividad su pecho, como si temiera que ella se desvaneciera si la soltaba un solo segundo.







