Durante los siguientes quince minutos, Allison se movió por el establecimiento como un torbellino, capturando imágenes estéticas de las vitrinas, los detalles rústicos y el área de trabajo que Daisy mantenía impecable.
Antes de cruzar el umbral de la puerta de entrada, Allison se giró hacia Leila con un gesto de complicidad y le promete publicar el video a más tardar para mañana por la noche.
Luego, se fue, haciendo sonar la campanilla del local al salir.
—Si esa chica es tan buena con las ma