Valeria alzó la vista, consciente de que se había quedado a solas con Maxim, ese había sido su plan. Se encontró con sus ojos fijos sobre ella y una sonrisa amable en el rostro. Le devolvió una sonrisa educada, disimulando los nervios que sentía.
—No, no lo han hecho —dijo sin titubear—. Soy la nueva empleada del departamento de Marketing.
El primer pensamiento que cruzó la mente de Maxim al examinar a Valeria con más detenimiento fue que era una mujer hermosa. Su cabello castaño estaba sujeto