Natasha no podía recordar el momento exacto en el que se quebró y comenzó a llorar. No fue hasta que sintió algunas lágrimas mojar sus manos que se dio cuenta de que estaba llorando. Recostada junto a Domenico, las lágrimas de dolor continuaban bañando su rostro mientras recuerdos del pasado inundaban su mente.
Sentía una profunda ira por todo el daño que su madre había causado, por las mentiras y la traición. Dolor, porque jamás llegó a establecer un vínculo con su madre. No habría una segunda