Kassio despertó algo aturdido, aunque no tardó mucho recordar lo sucedido en la noche y parte de la madrugada. Giró la cabeza hacia el otro lado y frunció el ceño al encontrar que estaba vacío. Si ese hubiera sido su propio apartamento, habría pensado que Sienna se había escapado mientras él dormía.
El reloj sobre el velador marcaba las ocho de la mañana. Demasiado tarde para alguien como él que estaba acostumbrado a madrugar. Tenía suerte de que fuera Domingo o estaría llegando tarde al trabaj