Adirael Thomson
No sé cuánto tiempo he estado dormido, escucho máquinas que suenan, mi pecho duele...
Me incorporo de golpe al llegar todo a mi cabeza y gritó del dolor, las sábanas se empiezan a mancharse de sangre y una señora, me tomó de los hombros para que me acueste.
—Tranquilo, muchacho. Calma, que se te están abriendo los puntos — me musita bajo, y pasa sus manos por mis cabellos, veo sus ojos y caigo en cuenta que es la madre de Sahily —. Lo siento, señora..., lo siento.
Rompo a llor