Sahily
Observó los ojos llenos de tristeza de mi abuelo, jugando con su comida.
Hace unos días le conté sobre Adirael, omitiendo lo demás. Quería que supiera que tenía un nieto más, pero la tristeza de saber que su hijo fue un monstruo no lo deja vivir. Le pedí que no le contara nada a mis padres, que yo misma lo haría.
Mis días han sido monótonos, decidí ir por última vez hoy al instituto y después veré a mis padres, lo que Santiago me dijo no sale de mi cabeza, Sara debe estar destruida. Sin