El interior de la posada estaba tranquilo, aunque más lleno de la media. Por la ubicación era un lugar donde las personas solían descansar a mitad de camino para seguir sus destinos. Algunos comían en la parte de atrás que tenía vista al comedor, otros en el recibidor y el resto en la terraza.
Uno de los dependientes se acercó a ellos en cuanto entraron.
-Buenas noches invitados, les llevaré a sus habitaciones. Todas están en la planta baja menos una que se encuentra en la planta alta- les come