Había risas y murmullos alrededor de él, voces familiares, el olor dulce de feromonas y vino se mezclaban en la habitación, pero Lyon estaba perdido en sus pensamientos. Una mano tocó suavemente su brazo y eso lo hizo reaccionar.
-¿Lyon, estás bien?- el rostro de Milan apareció preocupado en su rango de visión-
El alfa se apretó el entrecejo para centrarse, tenía miles de pensamientos en su cabeza. Podía sentir las miradas tanto de sus padres, de sus futuros suegros, y de su prometido encima de