El chico notó que aquel extraño, quitando que no parecía ser hostil contra él, tenía sus ojos fijos en la marca en su cuello y se la cubrió con la mano, aunque tuvo que esconder una expresión de dolor. Había estado demasiado tiempo a la intemperie, y aunque por las nubes naturales en la zona, el resplandor también lo afectaba. Pero no era como si pudiera irse y no hacer nada.
-Solo estoy haciendo mi trabajo- apretó los labios, como si hacía tiempo no recibiera ese tipo de preguntas preocupándos