Umm, se sentía cálido, se sentía suave y cómodo. Pocas veces se había sentido de esa forma, la verdad, tan pocas que podía contarlas con una mano y todas le eran muy familiares.
Ashary se removió ligeramente, haciendo un sonido de satisfacción con su garganta y se estremeció con una leve sonrisa, restregando su rostro en aquello duro, pero a la vez aterciopelado, que olía endemoniadamente bien. Era un olor familiar que le daba cosquillas en la nariz, fuerte, pero a la vez confortador. Quería do