ISABELLA
Me quedé quieta un segundo más de lo necesario.
El contacto de su mano seguía en mi mejilla, ligero, casi respetuoso… pero lo suficiente para que algo dentro de mí reaccionara antes de que pudiera controlarlo.
Me aparté.
No de golpe, no bruscamente… pero sí lo bastante rápido como para marcar una distancia que necesitaba más yo que él. Di medio paso hacia atrás, respiré hondo y me obligué a ordenar la expresión antes de volver a mirarlo.
Me pasé el dorso de la mano por la mejilla, term