HEKTOR
El médico salió quitándose. Me puse de pie antes de que pudiera pronunciar una palabra, sintiendo que no aguantaba el aliento por la ansiedad. Mi madre y Majo se levantaron al mismo tiempo, formando un semicírculo de tensión.
—Está estable —dijo el doctor, y sentí que el alma me regresaba al cuerpo—. Fue una amenaza de parto prematuro provocada por el estrés y el esfuerzo físico. Logramos detener las contracciones con medicación, pero necesita reposo absoluto. El bebé está bien, el ritmo