Mundo de ficçãoIniciar sessãoREBECA
Mi padre se había quedado dormido en el sofá tras la segunda botella de vino, pero mi madre estaba más despierta que nunca, Héctor estaba sentado frente a ella en la sala, con las manos entrelazadas sobre las rodillas. Yo me senté a su lado y lo que escuche me dejo helada.
—A ver Héctor —empezó mi madre, cerrando su libreta de planeación—. Ya hablamos de banquetes, pero no s&ea







