Mundo ficciónIniciar sesiónAlexander finalmente cayó de rodillas, jadeando, mientras su cuerpo se contorsionaba en agonía al intentar controlar la transformación, resistiéndose al lobo. Gritó, un sonido gutural y profundo, mientras sus manos se convertían en garras, sus uñas se alargaban y su piel se cubría de un espeso pelaje negro. Su mandíbula se extendió y se llenó de afilados colmillos, mientras su cuerpo crecía y se fortalec&iacut







