Cuando la noche cubría por completo las calles solitarias de la manada, Ronan caminaba con sus manos en sus bolsillos ese pequeño camino de piedras que lo llevaba hasta la mansión mientras que el bosque estaba sumido en un silencio profundo, interrumpido solo por el susurro del viento entre las copas de los árboles.
La conversación con Aarón aún resonaba en su mente. Durante décadas había creído que el linaje Blackwell estaba extinguido. Había pensado que finalmente se había liberado de aquell