La luz del amanecer atravesaba los altos ventanales del pasillo principal, proyectando sombras largas sobre el suelo de madera oscura. El lugar estaba tranquilo, casi demasiado tranquilo para alguien que había pasado la noche luchando contra sueños inquietos.
Lyra se detuvo frente a una puerta de roble oscuro. Sabía perfectamente qué había detrás. La oficina de Ronan.
Sus dedos se movieron con nerviosismo sobre la tela de su vestido mientras intentaba reunir el valor para tocar. El recuerdo d