El lobo reaccionó de inmediato, Enzo levantó a Rose en brazos con un cuidado que contrastaba brutalmente con la urgencia de sus movimientos. La sostuvo contra su pecho como si fuera algo tan frágil que un solo paso en falso pudiera romperla para siempre. Su cuerpo grande y poderoso temblaba ligeramente bajo el peso de la responsabilidad y el miedo.
—Todo va a estar bien —murmuró contra su frente, aunque su voz no tenía la firmeza que pretendía. Sonaba quebrada, ronca, cargada de una vulnerabil