El impacto de Ronan al llegar fue devastador. Este apareció en medio del templo como un rayo que partía el cielo tormentoso, su presencia bastó para que el aire se cargara de electricidad, poder… y de una furia que no conocía límites.
No llegó con sigilo ni estrategia. Se presentó como lo que era: una fuerza de la naturaleza desatada. Su poder no pidió permiso y mucho menos se contuvo. El alfa alzó la mano derecha con un movimiento seco y el aire se congeló de inmediato.
En cuestión de segu