Lyra estaba en el agua, acunada siendo mecida como una madre a su bebé mientras el dolor físico disminuyó lo suficiente como para permitirle respirar sin que cada inhalación fuera una agonía, Lyra cayó en su sueño.
—Mamá —murmuró en su delirio, pero ella respondió a su llamado, Lyra no entendía cómo era posible. No entendía nada. Solo sabía que estaba de pie sobre un suelo que no era suelo, en un lugar que no era lugar, y frente a ella… estaba su madre.
Exactamente igual que en sus recuerdos