A la mañana siguiente cuando Carolina abrió los ojos sintió un calor que la arropaba, se sentía tan bien, en medio de la fría mañana, pero también sintió esos brazos fuertes que la sostenían, fue tan raro sentirse de esa manera, cuando miró justo detrás pudo sentir su cálido aliento en su cuello, era Richard, el muro estaba destruido y él la abrazaba, como si fuera algo tan normal, quiso despertarlo, pero sintió que no podía, su rostro estaba tan enrojecido y avergonzado, cuando sintió que él s