Carolina estaba intentando arreglar un tirante de su vestido que estaba flojo, cuando Richard lo notó, se acercó a ella y la ayudó, ella no lo esperaba, pero pudo sentir el toque de su piel sobre su espalda que la hizo estremecer
–¡Hola a todos! —exclamó Fred entrando de pronto, Richard le miró con ojos pequeños, no esperaba que su hermano estuviese ahí y en realidad, no tenía nada que hacer ahí
—¿Acaso tú le dijiste que estabas aquí? —exclamó Richard mirándola con ojos firmes
—Bueno, nunca p