85. Ven a conocer a tu sobrina.
Bleid no podía creer cómo alguien tan pequeñito era capaz de robarle por completo el corazón, porque desde el momento que él que tomó a su hija entre sus brazos no dudo en amarla, daría su vida por ella, al igual que la daría por su madre. La mujer que se encontraba con la cabeza sobre su regazo y que sonreía feliz al darse cuenta del amor qué lograba ver a través de la mirada del padre de su hija.
—Se parece a ti, es un pequeño angelito— Murmuró Bleid al notar el color de los cabellos de su hi